Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Alejandro Legaspi’

III Encuentro de Documentalistas Latinoamericanos y del Caribe – Siglo XXI

Entre el 6 y 9 de Julio se realizó en la ciudad de Buenos Aires el “III Encuentro de Documentalistas Latinoamericanos y del Caribe ”, el cual se inscribe dentro del movimiento surgido en los años sesentas llamado “Nuevo Cine Latinoamericano” y que luego de cuatro décadas busca retomar las cosas donde las dejó.

En 1968, en la ciudad de Mérida, Venezuela, se realiza “I Muestra del Cine Documental Latinoamericano[1], encuentro importantísimo dentro de la coyuntura cinematográfica. Significó la consolidación de un cine emergente, con documentalistas latinos hablando de nuestras realidades, con un claro compromiso social y político[2].  Como dijo Santiago Álvarez, en aquella muestra: “el artista tiene que comunicarse y contribuir al desarrollo cultural de su pueblo, y sin dejar de asimilar las técnicas modernas de expresión de los países altamente desarrollados, no debe dejarse llevar tampoco por las estructuras mentales de los creadores de las sociedades de consumo”.

Esta muestra se consolida con el Festival de Viña del Mar, que en 1967 y 1969 fija las metas de conocer nuestra dolorosa realidad e invita al análisis de sus causas y condicionamientos. Lamentablemente, este movimiento se ve interrumpido por las dictaduras militares que comienzan a gobernar nuestros países durante aquellos años.

En recien, durante el XV Festival de Cine y Video, Cinesul, en Río de Janeiro en junio de 2008 que argentinos Humberto Ríos y Dolores Miconi presentaron el proyecto de realización de los encuentros latinoamericanos frente a un grupo de cineastas motivados por la necesidad impostergable de refundar el movimiento de documentalistas desplegado de la Región especialmente entre los años 60 y 80.

Meses después Venezuela organiza el Iº Encuentro de la Red del Documental de Latinoamérica y del Caribe. Fue organizado por el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), presidido por Juan Carlos Lossada, con la participación de 110 representantes de 19 países latinoamericanos. El objetivo del mismo fue refundar el movimiento de documentalistas latinoamericanos en vista al desarrollo regional del género. Durante las cuatro jornadas se debatieron y realizaron propuestas sobre la creación, la producción, la distribución, la exhibición, y la regulación, temas fundamentales para constituir el ESPACIO AUDIOVISUAL LATINOAMERICANO.

El IIº Encuentro se realizó en Guayaquil, Ecuador, entre el 27 y 30 de Octubre del año 2009. Del mismo participaron 120 representantes de 20 países de América Latina y el Caribe y fue organizado por el Consejo Nacional de Cinematografía de Ecuador, a cargo de Jorge Luis Serrano. Su objetivo fue promover la circulación de los contenidos audiovisuales, entendiendo bajo este concepto la distribución, la exhibición en salas, la transmisión por televisión, el Internet, y toda forma de comunicación de contenidos audiovisuales en general y los contenidos documentales en particular.

(más…)

Anuncios

Read Full Post »

X Muestra de Documental Peruano

Un año más, DOCUPERU anuncia la realización de su Muestra de Documental Peruano. Esta se realizará entre el 30 de Setiembre y el 8 de octubre, de manera paralela en la ciudad de Cajamarca, como sede principal, y en Lima, en donde se ofrecerá una selección de los mejores trabajos vistos en estos 9 años de Documental. En esta nueva edición,  además de las habituales secciones, se abre el I Concurso Inter-universitario, concurso que refleja lo germinal de la historia de la muestra, la importancia del documental estudiantil  en el panorama documental peruano.

En Julio del 2003, teniendo como sede el Centro Cultural de España, se inició esta importante iniciativa, consecuencia del encuentro entre Jose Balado (profesor universitario de documental y director de DOCUPERU) y Ricardo Ramón  (director, por aquellos años, del Centro Cultural de España en Lima). Fueron 4 dias de documental, con conversatorios sobre proyectos en producción, mesas redondas sobre obras exhibidas y el visionado de un largometraje documental, “Choropampa, el precio del oro”  de Ernesto “Tito” Cabellos y Stephanie Boyd y 10 cortos universitarios, entre los que cabe destacar: “Entre vivos y plebeyos” de Matias Vega “Ausencia”  de Marianela Vega.

I Muestra de Documental Peruano

(más…)

Read Full Post »

Me gustaría finalizar  este año con una lista de lo que considero los documentales que más he disfrutado durante este década. Quiero destacar que ha sido una década muy interesante para la producción documental peruana, en donde el incremento de producción, festivales, muestras y espacios de visionado se han incrementado de manera considerable[1]. Sobretodo luego de los noventas en donde casi no existe.

Mi selección tiene una particular preferencia por el documental de autor, en donde la subjetividad y la mano del realizador (ya se frente a cámara, con una voz en off o a través de la puesta en escena) se ve claramente en el producto final y en el dialogo que busca entablar con su espectador. Pero también incluyo algunos documentales de gran factura, que siendo mas clásicos han logrado atraparme ya sea por su temática o propuesta cinematográfica.

No escojo 10 ni 5 ni 20. Es una lista completamente subjetiva, tan solo enumero los que más he disfrutado[2]:

 

"Solo un cargador" de Juan Alejandro Ramírez

“Entre vivos y plebeyos” de Matías Vega (2002)

“Un día” de Leonardo Sagástegui (2003)

“Solo un cargador” de Juan Alejandro Ramírez (2003)

La espera de Ryowa” de Raúl del Busto y Cinthia Inamine (2004)

“Camino Barbarie” de Javier Becerra (2004)

“Más tuertos que muertos” de Victor Casquero y Antonio Valenzuela (2004)

“Alias Alejandro” de Alejandro Cárdenas (2005)

“El perdón” de Omar Quezada (2006)

“Tambogrande” de Ernesto Cabellos y Stephanie Boyd (2006)

“Los gigantes, Alcibiades y el bosque de piedras” de Miguel de la Barra (2006)

“Vivir es una obra maestra” de Gabriela Yepes (2007)

“Conversations II” de Marianela Vega (2007)

“Sueños lejanos” de Alejandro Legaspi (2007)

“Checkpoint rock: Canciones desde Palestina” de Javier Corcuera y Fermin Muguruza (2009)

“Signo generador” de Adriana Ugarte (2010)

“Reminiscencias” de Juan Daniel Fernández (2010)

"Tambogrande" de Ernesto Cabellos y Stephanie Boyd

(más…)

Read Full Post »

d) José Antonio Portugal

En esta búsqueda de la memoria debo dejar pasar a quien me correspondía comentar, José Antonio Portugal, ya que me ha sido imposible visionar sus principales trabajos y prefiero dejarlo como un pendiente a ser saldado a la brevedad. Ante esto, continuamos en búsqueda del documental peruano.

e) El Grupo Chaski

Fundado en 1982, el Grupo Chaski[1] trabajó principalmente como un colectivo, alejado de la autoría y los estándares comerciales de distribución que el estado ofrecía por aquellos años. Desde sus inicios asume un compromiso social,  que su nombre ya lo refleja, como nos lo explica Osvaldo Carpio[2]: “Por hacer películas desde adentro, asume el nombre de antiguos comunicadores del imperio de los Incas, los Chaskis, sistema que funcionó y que puso la comunicación al servicio de todo un pueblo”.  Centrándose su trabajo en servir de canales de expresión a los más marginados y buscar desarrollar una conciencia cívica en los sectores más populares[3]. Y es que dentro del Tercer Cine Latinoamericano[4], el Grupo Chaski, sería nuestro principal representante.

El Grupo Chaski y su documental "Perú, ni leche ni gloria"

Sus documentales no se rigieron por la duración que la ley de cine vigente estipulaba, realizando una serie de mediometrajes, que no pudieron ser estrenados comercialmente en nuestras salas:  “Camino de liberación” (1985), sobre el sacerdote Gustavo Gutiérrez y la teología de la liberación, “Perú, ni Leche ni Gloria” (1986), filme que hablaba sobre el aumento del costo al enlatar la leche y los riesgos que el uso de hojalata implican[5] y por supuesto Miss Universo en el Perú(1982). Reynaldo Ledgard nos dice al respecto:

“(…) dirigida a un gran publico a pesar de que su formato la coloca en un difícil limbo entre el corto y largometraje. Perú su duración es la adecuada.” Cuarenta minutos, es su duración y es que un documental debe durar lo que tiene que durar”. (LEDGARD, Reynaldo. Miss Universo en el Perú. En:  Hablemos de Cine Nº 77, 1984; 34)

(más…)

Read Full Post »

4. La producción durante la ley del 72

En Marzo de 1972, el gobierno militar presidido por el General Juan Velasco Alvarado, promulgó la Ley de Fomento de la Industria Cinematográfica, más conocida por todos como la 19327. La medida se basó, principalmente, en incentivos tributarios a favor de las productoras nacionales, cediendo el estado el impuesto, que gravaba a las entradas de cine, a favor de ellos.  Así, toda proyección comercial debía ir acompañada de un cortometraje peruano, el cual se beneficiaba con el 25% del impuesto que gravaba el valor de la entrada. Y si se exhibía un largometraje, el productor recibía el 100%.  En este periodo solo tres largos documentales se acogieron a esta ley [0]:  “La Nave de los Brujos” de Jorge Volkert (1977), “Lima 451” de Rafael Zaldivia (1990) y “Chabuca Granda… Confidencias de Martha Luna (1990)[1]. El único otro largo documental que se acogiera a algún régimen de beneficio a la producción cinematográfica (la ley anterior: 13936) es “Por las tierras de Tupac Amaru” de Vladen Propzkin (1972)[2].

A la izquierda fotos de Chabuca Granda con Cantinflas y el "Zeño Manue". A la derecha la directora Martha Luna

Una vez reglamentada la ley, en 1973, comenzó a dar sus primeros frutos. Se constituyeron alrededor de 200 pequeñas empresas. La mayor parte formadas, más con entusiasmo que con capacidad económica administrativa o artística. Motivo por el que muchas de ellas no llegaron a producir un corto. Y otro buen porcentaje no paso del primero[3].

En aquellos primeros años la exhibición cinematográfica no era un problema, como lo fue las décadas siguientes. En aquellos años los precios de las entradas era fijados por las municipalidades y estos se mantenían al alcance del publico. Aun la inflación no se manifestaba de manera dramática y el cine era todavía un espectáculo que atraía al publico como nos dice Bedoya[4]. Además, al tener controlada la cotización del dólar, moneda con la que se adquirían los insumos de la producción cinematográfica, el régimen militar genero el ambiente adecuado para la realización de cortos, ya que su inversión era retribuida en un corto periodo.

“El corto de exhibición obligatoria se convirtió, de este modo, en una actividad lucrativa y en el marco dentro del cual podían ejercer su oficio todos aquellos profesionales del cine” (BEDOYA, Ricardo, 100 años de cine en el Perú: Una historia critica, 1995; 190)

Es decir, por un lado realizadores ganaron experiencia a través del corto para luego dar su “gran salto a la ficción (en el largometraje)”, ya que con estos fueron adquiriendo pericia técnica y práctica narrativa[5].  Pero por el otro lado las empresas formadas con el fin exclusivo de ganar dinero se fueron multiplicando.

“El viaje de un equipo de rodaje mínimo por el interior del país, podía dar origen a múltiples cortos, planeados in situ, resultado del mero registro de las ruinas encontradas o de las múltiples fiestas regionales con las que el camarógrafo tropezaba” (BEDOYA, Ricardo, 100 años de cine en el Perú: Una historia critica, 1995;190)

Quizás por esto Susana Pastor, ex miembro del Grupo Chaski, me comenta que durante la ley los documentales eran llamados por los espectadores “películas de huacos”. Legaspi me dice: “Buscaba una película de Annichini, como había estado de viaje. Fui al cine Tacna, llegue al cine y le pregunte al acomodador , antes de pagar la entrada. Le pregunté ¿Usted sabe que corto están dando? Me miró como si fuera un marciano y luego reaccionó “No, ha de ser una de esas de huaco que dan todo el tiempo”.

Y es que esta manera de trabajar, que líneas arriba nos menciona Bedoya, me suena tan similar al inicio del cine, a aquellos camarógrafos que enviaba Lumiere o Edison por el todo mundo a registrar todo lo que les llamara a atención. Y es que quizás algo de razón tenían estas productoras cuando argumentaban que el resultado de sus cortos se debía al amateurismo o a un cine en pañales, que debía empezar a gatear nuevamente ya que se habían olvidado que años atrás ya había dado sus primeros pasos.

Los documentalistas más destacados de estos años

En el 2007 Giancarlo Carbone [6] publicó un libro muy interesante donde entrevista a los principales y más representativos cortometrajistas que dicha ley produjo. Revisándolo podemos encontrar que no pocos optaron por el documental como forma de expresión y que su obra es super atractiva y un referente claro de la memoria documental en el Perú. Estos son: Nora de Izcue, Jorge Suárez, José Antonio Portugal, Gianfranco Annichini y del Grupo Chaski (que no figura en el libro pero que es clave en dicho periodo)

En aquel libro, se divide a dichos realizadores por generaciones: La de los setentas, ochentas y noventas. Siendo Nora de Izcue y Jorge Suarez de la primera generación y Annichini, Portugal y Chaski de la segunda. No hay presencia significativa de documentalistas en la tercera. Comencemos con los setentas.

a) Nora de Izcue

“El documental me atrajo desde el principio y me sigue atrayendo (..) aunque un momento en que me volqué a la ficción, siempre he retornado al documental y me sigue gustando por esa posibilidad de conocimiento humano que me ofrece”[7], nos dice Nora.

En 1973, Nora realiza “Runan Caycu” [Soy un hombre] (1973) siendo el primer documental participativo[8] hecho en el Perú. En este, el líder campesino Saturnino Huillca nos narra la historia de la lucha del movimiento campesino cusqueño hasta la promulgación de la Ley de la Reforma Agraria[9]. Este documental fue censurado por la Oficina Central de Información, ya que dentro del documental se hace referencia a los enfrentamiento que sostuvieron los campesinos con las Fuerzas Armadas y por aquellos años de dictadura esto no se podía decir.

A pesar de ello, el documental logro reconocimiento internacional al participar en el Festival del Popolo de Florencia (Italia) y en el Festival de Leipzig (Alemania), en donde ganó la Paloma de Plata, que es el segundo premio del festival.  Ricardo Bedoya comenta: “Runan Caycu poseía evidentes valores cinematográficos. La exposición factual se alternaba con la reflexión histórica y amabas dimensiones se exponían gracias a un hábil trabajo de edición de imágenes de archivo, fotos, documentos”[10].

Nora dice ”Runan Caycu es una película testimonial; para mi siempre ha sido interesante dejar hablar a los personajes que ser yo la protagonista del discurso. Creo que con Runan Caycu se inicio esa tendencia. Allí me interesaba ser solo el medio a través del cual hablaran otros grupos humanos y otras personas que no tenían acceso a estos medios masivos de comunicación. Esta es la línea que he seguido y va unida con el deseo de descubrir al ser humano y de hacer que los demás también lo descubran”[11]

A lo largo de su carrera ha presentado un particular interés por la amazonía peruana, en la cual ha filmado diversos trabajos, tanto documentales como de ficción. “Creo que había una carencia de películas que mostraran la realidad de la selva, solo se resaltaba su belleza o la cosa exótica pero no lo que había detrás de eso, el ser humano”[12] Dentro de ellos cabe destacar: “Canción al viejo Fisga que acecha en los lagos amazónicos”, documental de estructura observacional que  a partir de  un poema de Roger Rumrrill, diversas piezas musical y la cámara observacional de Daniel Pacheco, acompañamos a Fisga, interpretado por Roberto Pacaya , en un idealizado día de pesca del paiche. Imágenes de una estética depuradas, son articuladas por Gianfranco Annichini, para finalizar con un montaje fotográfico reflexivo sobre la realidad de la amazonía y los cambios sociales que parecían venir.

Nora de Izcue

Imagen de "Canción al viejo Fisga que acecha en los lagos amazónicos"

Otro de sus intereses es la cultura afro peruana, la cual trabaja en dos de sus obras. “Guitarra sin cuerda” (1974) sobre los pobladores del caserío “El Guayabo”, del Valle de Chincha, Perú y “Color de mujer” (1990). En relación a esta ultima, Nora dice: “Es una película que busca rescatar la verdadera imagen de la mujer negra peruana, que generalmente es presentada solo como buena bailarina, buena cantante o buena jaranista, pero en el fondo no se la había mostrado en su verdadera dimensión, (…) La película tenia realmente un aspecto reivindicativo muy claro y un mensaje que quería dar a las nuevas generaciones de las mujeres negras”[13].

Sus documentales[14] son: “Filmación o Así se hizo realizó “La Muralla Verde” (1970), “Ayahuasca” (1971), “Runan Caycu” (1973), “Guitarra sin cuerdas” (1974), “Te invito a jugar” (1977), “Canción al viejo Fisga que acecha en los lagos amazónicos” (1978), ”Las pirañas” (1979), “Pobladores de cerros y arenales” (1986), “Con una sola mano” (1987), “Color de mujer” (1990) y “Para vivir mañana todavía” (1991), “Elena Izcue: La armonía silenciosa” (1998), “El viento de todas partes” (2004) y “Edgar Morin en el Perú” (2007) .[15]

Se que en el 2008 la Biblioteca Nacional muestro algunos de sus trabajos y en la Muestra de Documental Independiente Peruano, tambien se mostraron algunos otros. Espero que la Filmoteca de Lima, el Festival de Lima o el mismo DOCUPERU plantean alguna iniciativa para rescatar su trabajo en alguna retrospectiva  y poder apreciarlo. Yo me comprometo a investigar más al respecto.


[0] Recomiendo consultar el libro Un cine reencontrado: Diccionario ilustrado de las peliculas peruanas de Ricardo Bedoya (Editado en e1997 )en donde se habla sobre estos largometrajes

[1] En abril de 1990, el estreno de este documental se frustró por decisión de los exhibidores que se negaron a programarla.

[2] BEDOYA, Ricardo, 100 años de cine en el Perú: Una historia critica, 1995: 303

[3] PERLA ANAYA, José. El cine y su derecho. En: Gran Ilusión No. 1. 1993; 92

[4] BEDOYA, Ricardo, 100 años de cine en el Perú: Una historia critica, 1995: 189

[5] De Cárdenas menciona, en ese sentido a Francisco Lombardi, Alberto Durant, José Carlos Huayhuaca y Augusto Tamayo. (DE CARDENAS, Federico El lado oculto de la luna. En: Tren de Sombras, 2005: 35)

[6] CARBONE, Giancarlo. El cine en el Peru. El cortometraje: 1972-1992, 2007

[7] CARBONE, Giancarlo. Idem: 51

[8] Definicion en basea a los modos que trabaja Bill Nichols en Introduction to documentary. 2001

[9] BEDOYA, Ricardo. El cine sonoro en el Perú. 2009: 204

[10] BEDOYA, Ricardo. El cine sonoro en el Perú. 2009: 202

[11] CARBONE, Giancarlo. Idem: 53

[12] CARBONE, Giancarlo. Idem: 57

[13] CARBONE, Giancarlo. Idem: 58-9

[14] Estos documentales no solo se trabajaron en fílmico, tambien realizo algunos en VHS, Betacam o en digital

[15] Contrastando el libro Carbone antes mencionado con el Portal de cine y audiovisual latinoamericano y caribeño. http://www.cinelatinoamericano.org/avanzada.aspx?criterio=2&pa=0&lat=&car=&cop=&tit=&cat=0&dir=&eve=&Page=9

En busca de la mirada documental: III

Read Full Post »

El Perú es un país sin memoria, eso lo sabemos todos. Ejemplos hay infinitos, en mi documental “Retro Visión” toco este tema. Pero yendo al punto, nuestra memoria documental: ¿Donde está? ¿Desde cuando existe el documental en el Perú?  ¿Hubo un movimiento similar al vivido en toda Latinoamérica en los sesentas y setentas con las dictaduras (El TERCER CINE)? ¿Cómo le influenció la ley de cine de 1972?  ¿Qué se viene realizando ahora? ¿Quien es Heddy Honigmann, Juan Alejandro Ramírez o Mary Jiménez, por mencionar algunos cuantos?

documental de Juan Alejandro Ramirez

"Alguna Tristeza" de Juan Alejandro Ramirez

No tenemos memoria y yo creo que son dos  los principales factores para que esto se de. Primero la falta de un ente que se encargue de crear un archivo cinematográfico adecuado[1], que preserve y restaure, como en un momento comenzó a hacer La Filmoteca de Lima, los filmes realizados a lo largo de toda la historia del cine peruano. Que a su vez cuente con un espacio idóneo para su proyección y difusión quizás, mediante el transfer de estos filmes en 35mm, 16mm o video a DVD o mov.

Y es que es muy difícil que los mismo realizadores conserven una copia en 16mm o  35 mm de sus trabajos. Conversando, ya hace unos años, con Alejandro Legaspi me comento que él no tiene copia de sus documentales, motivo por el que no puede mostrarlos en clase a sus propios alumnos. Y él no es el único, Nora de Izcue no tiene copia de algunos de ellos, al igual que José Antonio Portugal. Pero ahora con las facilidades para la digitalización de ellos esto debería cambiar.

El segundo elemento clave en esta falta de memoria viene de la mano de esta vieja escuela de critica limeña salida de Hablemos de cine, allá por los sesentas y encabezada en la actualidad por Ricardo Bedoya. Este, con sus publicaciones, es el principal historiador del cine en Perú[2], profesor de la Universidad de Lima, conductor y director del programa televisivo de critica cinematográfica El Placer de los Ojos, critico de cine del diario El Comercio, formó parte del consejo editorial de Hablemos de Cine y La Gran Ilusión. Además ha publicado 100 años de cine en el Perú: una historia critica, Un cine reencontrado: diccionario ilustrado de las peliculas peruanas,  El cine silente en el Perú, El cine sonoro en el Perú, entre otros. Por consiguiente influyente opinión en todo lo que respecta la producción audiovisual en el Perú. Referente clave en toda investigación, disertación, o mención de todo el cine en el Perú.

El índice de un libro, una publicación, una tesis, de un texto en general sirve para orientar al lector y aclarar los puntos y temas a desarrollar. Si uno revisa el índice del libro de Bedoya, 100 Años de Cine en el Perú, notara que en ningún momento se menciona la palabra documental[3]. Es recién a partir del 2009, con su libro El cine silente en el Perú y El cine sonoro en el Perú, y viéndose claramente influenciado por el interés del critico Emilio Bustamante en el documental, es que Bedoya ha cambiado y ha comenzado a ver el documental con otros ojos. Hecho que me alegra sobremanera ya que los mejores productos audiovisuales realizados en los últimos años en el Perú vienen del documental.

Con este articulo empieza un intento por recuperar nuestra memoria, ya que esta es imprescindible para conocernos, saber de donde venimos y quienes somos. Recorremos la historia del documental peruano desde sus inicios en el cine mudo hasta la actualidad, pasando por los diversos auges que el documental ha vivido en el país y por supuesto por la prestigiosa Escuela del Cuzco reconocida internacionalmente.

1. EL PERIODO MUDO

Los primeros registros documentales los filmó un operador anónimo y fueron proyectados el 23 de abril de 1899 en el Teatro Politeama de Lima. Eran un conjunto de 20 vistas, entre las que se encontraban “La Catedral de Lima”, “Camino a la Oroya” y “Chanchamayo”. Luego una serie de proyecciones irían recorriendo Lima, con diversas temáticas, dejando de lado la cotidianeidad de un primer instante por hecho de la actualidad, como la filmación de “Las exequias del presidente Candamo”, o desde un lado mas retratista  “La Corrida de Toros”[4].

De los primero años se menciona el trabajo de Jorge Enrique Goitizolo, que realizó las vistas mas conocidas y de mayor aceptación de esos años, como la jura de la bandera ante el monumento a Bolognesi, que se presentó con el titulo “Efectos que produciría la repetición de los sucesos del 29 de mayo de 1909 estando el ejercito en momento de una revista en la Plaza Bolognesi” y “Los Centauros” de aproximadamente 10 minutos de duración que mostraba los ejercicios ecuestres practicados por el escuadrón de caballería numero tres en el Valle de la Magdalena[5].

En su gran mayoría, los registros realizados durante estos primeros años tenían una función mas bien periodística, de testimonio. Como “El paro general en Lima”, “La huelga de Vitarte de abril de 1911”, “Asunción a la jefatura de Estado de Guillermo Billingurst”. Y es que como dice Bedoya fue el registro documental el que trazó la imagen cinematográfica de la sociedad limeña[6].

En el Perú se puede distinguir cuatro momentos de presencia del documental. El primero entre 1919 y 1930, en donde es usado por Leguia como documento de apoyo al poder a través de la prensa cinematográfica. Unos años después, primero con el estallido de la Segunda Guerra Mundial y luego con la promulgación de una ley de fomento[7] se da un periodo de auge en el documental, enfocada principalmente en el noticiero. Algunos años después y siendo el punto de partida el Foto Cine Club del Cuzco surge un grupo de realizadores, que dedicaron el grueso de su obra al documental y que fueron bautizados por Georges Sadoul como Ecole de Cuzco, Escuela del Cuzco[8]. Finalmente gracias al Decreto Ley 19327[9] se da el segundo auge del documental. Promulgado en 1972 durante el Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada y que se mantendrá vigente hasta 1993. Dentro de este periodo, temporal, pero fuera de dicha ley, destaca el importante trabajo documental del Grupo Chaski.

Cabe resaltar que los periodos de auge que tiene luego el documental, en la historia del cine peruano, coincidirán con gobiernos dictatoriales o con periodos en los que el gobierno apoyo el cine. Es quizás por este motivo que mucho del documental realizado en el Perú ha estado al servicio del gobierno de turno, ya sea mediante la propaganda directa o con un apoyo maquillado[10].


[1] El Archivo Peruano de Imagen y Audio (ARCHI) se fundó en 1991, para apoyar a la Biblioteca Nacional, que poseía un fondo de 2000 rollos de películas de nitrato. Y es a partir de ahí que comienzan a salvaguardar nuestro pasado fílmico. En la actualidad los encargados de tan noble función se encuentran en el extranjero y toda forma de comunicación con el ARCHI es imposible de concretarse. (El Archivo Peruano de Imagen y Audio  [http://www.archivoperuano.com/] (citado 30 junio 2010)

[2] El otro estudioso del cine peruano, con publicaciones al respecto, es Giancarlo Carbone con sus testimonios del cine en el Perú, entre 1897 y 1972.

[3] Es más, al hacer referencia al Grupo Chaski, por un error tipográfico, dice Grupo Ghaski. BEDOYA Ricardo. 100 años de cine en el Perú: Una historia critica, 1995: 459

[4] Ibid: 27-31

[5] Ibid: 35

[6] Ibid: 37

[7] El 14 de julio de 1944, el presidente Manuel Prado decreta la primera norma legal dictada para promover la producción cinematográfica. El dispositivo busca fomentar la realización de un noticiero nacional, de periodicidad semanal, y de documentales que debían exhibirse en forma obligatoria en todas las salas del país. (Ibid: 131)

[8] Texto publicado en 1964 en “Lettres Francaises”

[9] Con dicha ley se realizaron aproximadamente 1200 cortometrajes, de los cuales la mayoría fueron documentales.

[10] Con el gobierno de Fujimori esto no se da, centrándose toda la logística de la propaganda en la televisión, de consumo mucho más masivo y significativo que el cine de los noventas en el Perú.

Read Full Post »